Pozo da Ferida, en Xove

En el noroeste de la provincia de Lugo se localizan una pequeña  sierra con altitudes que no superan los 600 metros conocida como los Montes do Buio. Surcado por el río Landro, que es el que forma la ría de Viveiro, uno de sus afluentes es el río Rego, que transcurre desde las localidades de Loureiro a Xudreiro.

Aproximadamente a mitad del Rego, entre los términos municipales de  Xove y Viveiro, las formaciones rocosas hacen que el río se encajone  para formar una cascada natural de aproximadamente 30 metros de altura  que ha formado una poza de forma circular que se conoce como Pozo da Ferida de Xove.

La leyenda

Pozo da Ferida
Pozo da Ferida (Alberto G.R. - Flickr)

El nombre de este espectacular espacio natural viene de una leyenda  muy poco conocida. En la zona el color del agua es de un marrón similar  al del estiércol. Ese color lo produjo una anciana gigante que  transportaba un feixe de mulime (un manojo de vegetales  cortados que se echaba en las cuadras y establos de los animales para  que estuvieran secos y a la vez servía para hacer estiércol). La anciana no pudo levantarse y de ahí ese color tan peculiar de las aguas en esa  zona, según la leyenda.

Una ruta en coche hasta el Pozo de Ferida de Xove

En este post os vamos a proponer una visita partiendo desde el  nuestro hostal. Cogemos la LU-161 y atravesamos las localidades de  Vilacampa, O Cal, Chavín y San Pedro de Viveiro y cuando llevamos algo  más de 15 kilómetros de travesía por una carretera curveada y rodeada de espectaculares prados de un verde que hipnotiza encontramos un cruce  hacia la LU-P-6607 que, tras atravesar la localidad de Valcarria (una espectacular aldea de apenas unas decenas de casas dispersas a lo  largo del término municipal y que bien merece un alto en el camino para  contemplar un clarísimo ejemplo del ordenamiento urbanístico de la  zona), pasa a llamarse LU-P-2604.

Antes de ir a Google Maps

Seguimos rodeados de verdes prados y espectaculares bosques, un placer para los sentidos, hasta encontrarnos con los carteles que  indican el desvío al Pozo de Ferida. En este punto lo mejor es dejar el  coche aparcado y hacer el último tramo, de aproximadamente 15 minutos de duración, andando hasta llegar a la cascada y la poza.

Los más valientes pueden bañarse en la poza, aunque hay que avisar  que el agua está, siendo generosos, fresquita. Para el resto de los  mortales, la mayoría, el simple espectáculo que supone escuchar la caída del agua, percibir los olores del bosque y contemplar una naturaleza  que en esta zona no ha sido adulterada por la codicia de la raza humana  que se ha empeñado en llenar los bosques de especies no autóctonas, como el Eucalipto, ya es suficiente recompensa.

En el Pozo de Ferida de Xove parece que se ha detenido el tiempo y si te sientas en su orilla y dejas volar la imaginación te  transportarás a un mundo que ni en tus mejores sueños habrías podido  imaginar.

En este punto te recomendamos que disfrutes de un espectáculo de la  naturaleza único. Pongamos en práctica eso que nos dicen cuando estamos  en la sala de cine, apaguemos nuestros móviles. No nos va a pasar nada  si durante dos o tres horas nuestro Smartphone está guardado en la  mochila. Aquí se olvidan los problemas, el estrés no existe y uno se  funde con la naturaleza como quizás algún día nuestros antepasados  pudieron disfrutar.

Las fotos del lugar no dejan lugar a dudas.